Seis meses de polvo y lodo
La paciencia de los habitantes de la emblemática calle 9 de Octubre llegó a su límite. Este viernes, realizaron un plantón pacífico para visibilizar una realidad que afecta su calidad de vida: la obra de regeneración urbana, que debió entregarse hace tres meses, permanece paralizada o con avances mínimos.
Lo que inició como una promesa de desarrollo y embellecimiento para el sector, hoy es una serie de zanjas abiertas y material de construcción disperso que dificulta el acceso a viviendas y negocios.
Los "nudos críticos": El adoquinado y el estero
Según los manifestantes, existen dos puntos que generan mayor preocupación por la falta de avances técnicos:
- El Adoquinado: Grandes tramos de la calle siguen sin la capa de rodadura final, lo que genera nubes de polvo en días de sol y lodazales durante las lluvias amazónicas.
- Estero Talanga: La intervención en este cuerpo de agua es vital para el drenaje del sector, pero los trabajos parecen haberse detenido, generando malos olores y riesgos de estancamiento.
Impacto Económico: "El comercio está agonizando"
Para los comerciantes de la 9 de Octubre, el retraso de seis meses es insostenible. Al ser una vía clave para la movilidad en Puyo, el cierre prolongado ha ahuyentado a los clientes. Muchos negocios reportan caídas de hasta el 70% en sus ingresos, mientras las cuentas de arriendo, servicios y préstamos bancarios no se detienen.
"Nos dijeron que serían 3 meses y ya vamos por el doble. ¿Quién nos reconoce las pérdidas de todo este tiempo?", cuestionó uno de los propietarios de locales durante el plantón.
Falta de planificación y respuestas
Los vecinos apuntan directamente a la falta de fiscalización por parte del GAD Municipal de Pastaza y al incumplimiento del contratista. Aseguran que no han recibido una hoja de ruta clara ni una fecha definitiva de entrega, lo que aumenta la incertidumbre.
La advertencia de los moradores es firme: si no hay un reinicio inmediato y efectivo de las labores, las acciones de protesta escalarán. La 9 de Octubre es una arteria fundamental para la imagen de la ciudad y el desarrollo turístico local, y hoy luce como una zona de guerra.