El "Modus Operandi": Cobros en efectivo y QR clonados
La víctima relata que el trámite parecía legítimo: se realizó dentro de las oficinas de la Gobernación y el pago fue receptado por una funcionaria. Sin embargo, la estafa salió a la luz este 2026 al intentar renovar el documento.
El engaño físico: El papel entregado tenía sellos y firmas aparentemente válidas.
La trampa digital: Al escanear el código QR del permiso "antiguo", el sistema arroja datos de un negocio distinto o simplemente no existe en la base de datos nacional del Ministerio del Gobierno.
El perjuicio económico: La afectada ahora debe pagar retroactivamente los años 2024, 2025 y 2026 para evitar la clausura de su local, perdiendo el dinero que ya había entregado anteriormente.
¿Cómo verificar si tu permiso es real?
Ante la sospecha de que existan más de 50 afectados, es vital que todo comerciante de Pastaza realice esta validación inmediata:
Escaneo de QR: Use su teléfono para escanear el código impreso en su permiso actual. Los datos que aparezcan (Nombre del RUC, Razón Social, Dirección) deben coincidir exactamente con su negocio.
Portal Oficial: Ingrese al portal de Sitmi (Sistema de Intendencias) del Ministerio del Gobierno y consulte con su número de RUC.
Método de Pago: Recuerde que los pagos legales se realizan mediante depósito o transferencia bancaria a las cuentas oficiales de la institución, nunca en efectivo a una persona particular dentro de las oficinas.
El silencio de la Gobernación
Hasta la mañana de este lunes 9 de marzo, no existe un pronunciamiento oficial por parte del Gobernador o del Intendente de Policía de Pastaza. La ciudadanía exige:
Auditoría Interna: Identificar a la funcionaria o exfuncionaria implicada en la recepción de valores ilícitos.
Reparación: Que el sistema reconozca los pagos de quienes fueron engañados dentro de una instalación estatal, o al menos que se brinden facilidades de pago para regularizarse sin multas.
Llamado a los comerciantes
Los denunciantes piden a los gremios de comerciantes de Puyo (restaurantes, tiendas, bares, etc.) que revisen sus carpetas. "Si a uno le pasó dentro de la propia oficina pública, a cualquiera le pudo pasar", advierten los afectados, quienes ya preparan una denuncia colectiva ante la Fiscalía.